lunes, 24 de diciembre de 2012

Cap. 1: "Baile de Máscaras"


  Londres años 2012...

  Narrado por María:
  Era una noche de viento helado, las grandes personalidades de la alta sociedad se hacían presente en el gran baile anual de máscaras, vaya cuanta hipocresía había, todos hablando de dinero, presumiendo sus viajes, era gente débil de mente por eso casi no tenías amigas, ya que no te gustaba el mundo en el que desenvolvías.

  Tu familia era una de las más influyentes de la Gran Bretaña, los Tomlinson conformada por tus padres Johannah y Mark, tus hermanos Louis, Zayn y Liam. Debo mencionar que mi madre había muerto ya hacia un año por culpa del cáncer.

—Esta fiesta apesta —le dije a mi hermano Louis.
—Jajaja vaya hermanita tu si que no sabes como divertirte —se burló de mí.
—Anda vamos a bailar para que se te quite lo aburrido —me invitó Zayn.
—Debo decir gracias a ustedes moriré virgen y sola —le dije a Zayn.
—Jajaja no seas tan dramática además eres nuestra mujercita y debemos cuidarte —me dijo Liam.
—Al que deben de cuidar es a papá lo vieron de nuevo pegado a la botella —le repliqué a Liam.
—Nena déjalo su dolor es grande —Lo defendió Louis.
—Dolor, acaso crees que a mi no me duele haber perdido a mi madre, y a pesar de eso no me tiro al vicio —regañé a Louis.
—Tal vez no todos somos tan fuertes como tu —me acortejó Liam.
—¿Saben que? Mejor me voy afuera, aquí me siento ahogada —dije.

  Salí muy molesta hacia la terraza, y quede frente al jardín, era una noche muy hermosa, de repente una melodiosa voz llenó mis oídos.

—Buenas noches señorita —dice la voz.

  Volteé a ver un chico disfrazado de príncipe y tenía la sonrisa más linda que había visto.

—Buenas noches —le respondí.
—Disculpe la molestia si me pongo a su lado, también me gustaría admirar la noche —dijo el chico.
—La terraza es libre —dije algo fría.
—Está bien — sonrió— ¿sabe? me gustaría saber cual es el nombre de la bella dama.
—Bueno, es algo que no le importa —le dije.
—Vaya una chica ruda jajaja —se burló de mí.
—Creo que no le conviene que lo vean a mi lado —le advertí.
—¿Por qué? —preguntó curioso.
—Bueno tengo tres mosqueteros muy feroces y si lo ven a menos de un metro de distancia de mí le ira muy mal —le expliqué.
—Jajaja no soy cobarde me gustan los retos — sonrió coquetamente.
—Vaya veo que usted esta tratando de ligarme, ¿verdad? —le preguntó.
—Puede ser, ¿acaso eres fácil de seducir? jajaja —se burló.
—No creo, y será mejor que me vaya —le dije.
—¿por qué? —preguntó.
—Porque sí, adiós —me despedí.

  Cerca de allí se escuchaba una voz que me llamaba...

—María, ¿donde estás? —preguntó a gritos Liam.
—Vaya ya oíste esa voz es uno de mis mosqueteros jajaja que ya viene por mí—le dije al joven atento.
—María, ¿donde estás? —volvió a preguntar a gritos.
—Así te llamas, María —dijo.
—Vaya me descubriste jajaja —me burlé.
—Solo me falta ver el hermoso rostro de la bella dama —dijo con sotisficación.
—No lo creo —lo contradije.
—Aquí estas, y tú ¿quién eres? —preguntó Liam retador.
—Solo un invitado más —respondió el joven.
—Cuidado, ya qu esta dama viene escoltada —me tomo del brazo y jalo, fue ahí cuando se me calló la pulsera de oro, con un dije de corazón que tenía grabado mi nombre.

  Miré al chico por última vez y me fui dejando en el suelo la pulsera.

—Vaya ni tiempo me dio de decirle mi nombre —miro al suelo y vio la pulsera la levantó y la leyó— María vaya por suerte me quede con algo suyo, a pesar de que no vi su rostro esa mujer si me dejó impactado.

  Adentro...

—Liam suéltame ya —me zafé.
—¿Qué pasa Liam, por qué la traes así? —preguntó Zayn.
—Porque tu hermanita estaba en grande platicas con un tipo —respondió Liam.
—¿qué tipo? —me preguntó Zayn.
—No sé nunca lo había visto, mejor ve a buscar a papá —le ordeno Liam.
—Fue Louis por él.

  En la sala de juego...

—Bueno Mark, ya perdiste todo, ¿qué tienes para ofrecer? —le preguntó Richard.
—Mi casa —respondió Mark.
—Vaya si que eres algo vicioso pero acepto —dijo Richard.

  Mi padre tenía un gran vicio, después de la muerte de mi madre empezó a despilfarrar el dinero en juegos y bebidas, y ahora su gran fortuna se estaba perdiendo y solo tenía deudas.

—Jajaja volviste a perder —dijo Richard.
—Dame más crédito —le exigió Mark.
—No ya debes mucho —se negó Richard.
—Por favor te doy lo que quieras —suplicó Mark.
—Bueno para que veas que soy bueno te daré la última oportunidad y si pierdes me darás lo que te pida — propuso Richard.
—Lo que quieras —aceptó Mark.
—¿Me das tu palabra? —preguntó Richard.
—Sí —respondió Mark.

  El juego continuó pero de nuevo tu padre perdió y fue ahí cuando Richard sonrió.

—Ganaste, dime que quieres —exigió Mark.
—Bueno hay algo que deseo desde hace unos meses —dijo maliciosamente Richard.
—¿qué? —preguntó Mark.
—Bueno, quiero a tu hija —dijo Richard.
—Estás loco, eso jamás —se puso a la defensiva Mark.
—Me debes mucho y si no quieres perder tu casa e ir a la cárcel será mejor que me des lo que te pido —lo amenazó Richard.
—No puedo —dijo Mark.
—Entonces dejarás que tus hijos se enteren que ya no tienen ni un dolar, mira para que veas que soy buen amigo te ayudaré con tu deuda a cambio de tu hija y además te devolveré todo así podrás recuperarte y tu hijos no sabrán que lo perdiste todo, volverían a tener la misma vida de antes —Richard lo trató de convencer.
—Pero...
—Además seré un buen esposo para tu hija —lo interrumpió Richard.
—¿Esposo? —preguntó confuso Mark.
—Claro, me quiero casar con ella ¿qué dices? —preguntó Richard.
—Me darás todo y prometes hacerla feliz — propuso Mark.
—Lo prometo —prometió Richard.
—esta bien Richard acepto...

Introducción


    Deseo, lujuria, pasión, eso es lo que sentí al verla por primera vez, quería besarla, tocarla, hacerla mía y el simple el hecho de no tenerla me hacía desearla más ya que esa mujer era prohibida para mí.